Sucesos inexplicables
La Madremonte de las quebradas
Contado por Tradición oral antioqueña · 10 de octubre de 2026
Los arrieros que bajaban a la Villa de la Candelaria con carga de café hablaban de una mujer enorme, vestida de musgo y hojas, con un sombrero de ramas que le tapaba la cara. La llamaban la Madremonte.
Se contaba que aparecía en las crecientes de las quebradas y que castigaba a quienes ensuciaban el agua, robaban ganado ajeno o dejaban a su familia por andar de fiesta. A los que se encontraba les enredaba el camino: daban vueltas toda la noche y amanecían en el mismo punto.
Los abuelos decían que, al oír un bramido entre el monte, había que rezar y no mirar atrás.
Los relatos publicados corresponden a experiencias, testimonios y narraciones compartidas por sus autores. Su publicación no implica que todos los hechos hayan sido verificados.
